NexoDent Para tu clínica Latinoamérica Universidades Formación Profesional ¿Listo para VeriFactu?
NexoDent Educa
Para universidades, másteres y centros de formación

El programa de una clínica real, dentro del aula

Los estudiantes de Odontología aprenden a diagnosticar y a tratar, pero salen sin haber llevado nunca un paciente de principio a fin en un programa de gestión. Eso lo aprenden el primer día de trabajo, a golpes. NexoDent Educa es ese programa, con un aula encima.

Gratis para el centro · sin coste · sin caducidad

74 segundos. Todas las pantallas son reales, del programa que está funcionando hoy.

Cómo se usa, paso a paso

Dos vídeos cortos, sin voz y con subtítulos, grabados sobre el programa real. Se ven en clase o en casa, sin sonido.

Parte 1 · 1 min 8 s. Dar de alta un paciente, la agenda, el odontograma y el portal del paciente.

Parte 2 · 41 s. Dar de alta una clínica con varias sedes, la facturación, la contabilidad y la farmacia.

Cada alumno, su propia clínica

No es un simulador ni una versión recortada: es el programa entero, el mismo que usa una clínica. Historia clínica, odontograma, radiología, consentimientos, plan de tratamiento, presupuestos, facturación, almacén con lotes y caducidades, esterilización y contabilidad.

Y cada estudiante entra a su clínica, con un año de trabajo ya dentro: pacientes, citas, tratamientos, facturas y material. Así analiza y decide desde el primer día, en vez de perder el curso rellenando fichas vacías.

200pacientes por alumno
827citas de un año
220facturas emitidas
5 sen montar cada clínica
Lo que ve el alumno al entrar en su clínica
Lo que ve el alumno. Arriba, siempre visible, el aviso de que está en modo formación y de que nada sale al exterior.

Y el profesor ve lo que ha hecho cada uno

Esta es la parte que ningún programa de gestión hace. Desde el aula, el profesor entra en el trabajo de cada alumno y ve qué pacientes dio de alta, qué presupuestó, qué facturó y dónde se equivocó. La evaluación sale del trabajo real, no de una hoja rellenada a mano.

Y si un alumno destroza su clínica probando cosas —que es justo lo que debe hacer—, se le devuelve a su estado inicial con un clic.

La rúbrica de la clase, con la nota de cada alumno
La clase entera, con su nota. Cinco criterios los comprueba el programa sobre la cuenta del alumno y dos los marca el profesor. Sale en CSV y se imprime.
El aula con la lista de alumnos
Montar la clase lleva cinco minutos. Se pega la lista de alumnos, salen las cuentas creadas y sus claves para imprimir y repartir.

La rúbrica deja de rellenarse a mano

Corregir treinta prácticas es abrir treinta cuentas y apuntar a mano quién hizo qué. Aquí el programa ya lo sabe: si el alumno dio de alta pacientes, si convirtió un presupuesto en factura, si emitió una factura con dos tipos de IVA y si retiró del almacén el material caducado. Cada criterio viene con la prueba al lado —el número de esa factura, esos lotes— para que el profesor no tenga que fiarse.

Lo que el programa no hace es evaluar el razonamiento, y está puesto así a propósito. Si el alumno entendió por qué esa clínica pierde dinero, eso lo decide el profesor: marca logrado, parcial o no logrado, escribe su comentario y, si no está de acuerdo con la nota que sale, la cambia. Las dos quedan guardadas.

La rúbrica de una alumna, criterio por criterio
Criterio por criterio, con la prueba. En verde lo que ha comprobado el programa; en otro color los dos que decide el profesor, con los datos que el alumno tenía delante.

Cuatro ejercicios hechos, y los que ponga el profesor

Sobre la misma clínica que tiene cada alumno, con enunciado, los datos que se le entregan y la solución con los números exactos: cuánto tiene que facturar esa clínica para no perder dinero, por qué se cae seis de cada diez presupuestos, qué hay caducado en el almacén, y por qué una limpieza, una prótesis y un blanqueamiento llevan tres IVAs distintos en la misma factura.

Se imprimen sin soluciones para repartir en clase y con soluciones para el profesor.

Los cuatro ejercicios con sus datos y su solución
No hay que preparar nada. Los datos ya están sembrados en la clínica de cada alumno, y los cuatro ejercicios se resuelven con ellos.

Y si la asignatura pide otra cosa —un empaste con su material, una memoria de prácticas—, el profesor escribe el suyo en un asistente de cinco pasos: qué se pide, en qué pantalla se hace, la respuesta que da por buena y sus propios criterios de rúbrica. El alumno ve todos sus ejercicios dentro del programa, cada uno con un botón que le lleva a la pantalla donde se resuelve.

El profesor decide qué ve la clase

Una clase de segundo no necesita lo mismo que un máster de gestión. Desde su panel del aula, el profesor enciende o apaga cinco bloques del programa —económico, farmacia, operaciones, estadísticas y marketing y turismo dental— y el cambio vale para él y para todos sus alumnos, al momento.

Los cinco interruptores del panel del aula, con lo que entra en cada bloque
Cinco interruptores, en el panel del aula. Cada uno dice qué pantallas enciende. Se toca uno y la clase entera lo nota al momento, sin volver a entrar.

Y podéis ser varios profesores

Un aula no es de una sola persona. Desde RRHH → Nuevo empleado, el profesor que la recibió da de alta a los compañeros que hagan falta: correo, nombre y rol Administrador. No hay que pedirnos nada ni esperar a nadie.

El que entra nuevo cae directamente en el panel del aula y ve exactamente lo mismo: los mismos alumnos, las mismas rúbricas, los mismos ejercicios y los mismos interruptores. Es la misma clase, no una copia aparte.

El formulario de alta de otro profesor, con el rol Administrador elegido
Dar de alta a otro profesor. Correo, nombre y rol Administrador. La contraseña temporal es opcional: si se deja en blanco, el programa genera una.

Ningún dato real, ningún efecto fuera

Los pacientes son ficticios, así que no hay datos de salud de nadie de por medio. Y el aula está cerrada por dentro:

Un alumno no puede hacerle daño a nadie desde dentro.

Qué cuesta y qué pedimos

Para el centro, sin coste

Ni licencia, ni alta, ni coste por alumno. Funciona en la nube: cada estudiante entra desde su portátil, sin instalar nada y sin que el centro monte ningún servidor. Todos los alumnos que hagan falta, sin fecha de caducidad.

A cambio, dos cosas

Que nos digáis qué falla y qué falta desde la experiencia de dar clase con él. Y poder decir públicamente que el centro lo utiliza en su docencia, si nos dais permiso.

Una cosa por delante

El programa está terminado y funcionando, y hace lo mismo que cualquier otro software de gestión de clínicas. Hoy hay aulas activas en universidades de España, Nigeria, India, México, Colombia, Bolivia y Marruecos, y conversaciones abiertas con facultades de más de 20 países. Quien entre ahora está entre los primeros: adaptamos los ejercicios a lo que pida el centro, y puede encontrarse cosas que pulir sobre la marcha.

Cómo empezar

Escríbenos y montamos un aula con tu nombre y unos alumnos de prueba, cada uno con su clínica y su año de datos, para que lo veas por dentro antes de decidir nada. Está listo el mismo día.

Pedir un aula de prueba Descargar el dossier (PDF) Ver la presentación (1 pág.)

¿Eres un centro de Formación Profesional? Mira también NexoDent para ciclos de FP.